Tomar unas cañas y tapas con algunos bloggers parece haberse convertido en una actividad habitual para romper la monotonía de algunos congresos. Desde que José Luis Orihuela comenzó a implantar estos curiosos eventos más conocidos por su nombre en inglés han ido creciendo hasta extenderse por toda la geografía española.
Con estos precedentes, precisamente el EBE 2008 no podía quedarse atrás en esta nueva e interesante moda. Durante la inscripción se llamaba la atención a los posibles asistentes prometiendo mejorar los B&B (Beers & Blogs que no Bed & Breakfast) de pasadas ediciones y se trataba de ardua tarea a juzgar por lo que la blogosfera comenta.
Así el Zifras y letras, nombre más español que se le da al evento por las tierras sevillanas que acogieron el EBE -en honor al blog de su introductor allá-, se presentó finalmente con lujo de detalles en la web.
Se desarrolló en el sufrido parque de Isla Mágica, en los ajados restos de la EXPO92. El sábado 15, a las 22.00hs… buen comienzo para una noche golfa -en el mejor sentido de la palabra- hasta las 04.00hs. El EBE08 se convirtió, así en mucho más que conferencias y ordenadores pegados a personas. Tras la maratoniana jornada matinal, cena y ¡primera copa! por 10€ en El Fuerte… seguramente que muchos conferenciantes no serían capaces de colgar un post medio decente; como mucho twittear su estado sobrándo 130 caracteres: de fiesta!! Herramienta -el Twitter- de la que se habló en el EBE08 largo y tendido.
Vídeo de nosotroslosmedios
Si alguien no tuvo oportunidad de ir o llegó tarde a la inscripción, no tiene porqué preocuparse. En un vistazo a la web de las buenas fiestas tras jornadas de trabajo agotadoras, se lee de todo lo que se mueve en cada lugar a este respecto. Yo aviso, para no ser ni traidor ni vago:
El próximo, en Madrid -según anuncia la wiki de los B&B-, este miércoles 26 de noviembre en el Irish Rover, un sitio que rezuma Irlanda por los cuatro costados, abierto hasta las 03.00hs y que bien merece escuchar a los bloggers con un Jameson Whisky en la mano, aunque no hará falta porque promete.
A juzgar por su proliferación constante estas reuniones tienen grandes posibilidades para intercambiar experiencias, conocimiento y risas. Y también, claro está, si el blogger aburre, siempre quedará la consumición del tique de entrada.
